Ya conocidos la mayoría de los modelos, la gran atracción de Honda este año era una espectacular exposición de motos de carreras campeonas entre las que se encontraban motos míticas como la NS 500 de Freddie Spencer, la NSR 500 de Doohan y Crivillé o la RCV que Rossi llevó a la victoria tantas veces. Además de esto contabamos con los espectaculares prototipos de salón, entre ellos alguna alternativa híbrida y eléctrica al scooter de gasolina, opción que el resto de fabricantes es seguro no tardará en seguir.

Por supuesto también estaban expuestas todas las motos del catálogo, algunas de ellas con el catálogo completo de accesorios montado, como las Deauville 700, CB 1000 F, etc.

Destacaba la CBF 1000 con el equipo de maletas por la poca anchura de las mismas.