Modelo en plástico a escala 1:12, de Tamiya


El "Pájaro Negro". Quizás ha sido la mejor moto que he tenido. Un motor de 164 Cv. que jamás entrega uno solo más de los que el piloto le pide. A pesar de su aspecto permite viajar a casi cualquier parte con una comodidad envidiable y a ritmos poco confesables. El principal pero, su mantenimiento. En menos de dos años le hice 60.000 kms, y casi me dejo el sueldo en cubiertas y pastillas de freno.

La maqueta Tamiya sigue la calidad habitual de la marca. En mi caso el color estaba claro, igual que mi moto, pero además el color gris de la XX es realmente feo y cuando lo usas en un modelo tan pequeño pierde un montón.

La maqueta reproduce la primera versión de la XX, la de carburadores. Es conveniente repasar revistas y catálogos, ya que la información de las instrucciones es escasa y poco fiable.

Viene con varios juegos de calcas para poder pintarla en gris o negro, yo me decanté por el negro al ser el color de mi moto, además le puse su matrícula. Debe ser nostalgia...