Modelo en metal a escala 1:24, de Majorette
No se le puede considerar una maqueta. Tanto por la calidad de la carrocería como por los detalles del interior, es el típico cochecito de juguete que con unos buenos retoques y poco de trabajo puede quedar bastante bien.
El primer paso fue decapar toda la carrocería y tras eliminar las rebabas y las burbujas del molde se pintó de otro color, con la referencia de un Daytona real de color azul.
Tanto el interior como el motor fueron desmontados y corregidos según los datos obtenidos de libros y revistas. Pese al bajo coste del modelo, la sorpresa fue que muchas piezas guardan bastante parecido con las de verdad.
Las defensas tienen un metalizado desastroso y además bastante rebaba del molde en lugares muy visibles, hubo que desmontarlas, lijarlas a fondo y pintar de nuevo en plata.
Las fotos representan el modelo de serie, y al lado las del modelo acabado. Como se puede ver las diferencias son claras, y el coste mínimo.
Aquí se puede ver el proceso más detallado.