Modelo en plástico a escala 1:12, de Tamiya

Todo comenzó con un encargo de un buen amigo. Tenía que hacer que un trozo de plástico se pareciese a su moto, la más bestia que jamás he probado. Capaz de levantar rueda en 4, llevaba todo lo que se le podía poner para cabrear un motor ya de por si brutal, Yoshimura Trioval, Power Commander...

Poco más tarde Béren se cambió de moto, la Hatabusa dejó hueco a una ZX 12 R, con la que un mes más tarde perdería la vida por una furgoneta que se saltó un ceda el paso. Circulaba  a 40 Km. por hora, algo irónico para una persona que no bajaba de 300 ni para poner gasolina.

El hueco que deja Béren solo es entendible por los que le conocimos. Describirle me llevaría horas, y bastante trabajo me ha costado reunir las fuerzas para poder acabar esta página.

A veces unas fotos dicen más que mil palabras.

Como dice una placa conmemorativa en Anzánigo: "Béren, allá donde estés, cúidate".