Restauración del chasis:


Como se puede ver, el chasis de la RD es un doble cuna con el subchasis soldado.

Este subchasis es muy largo ya que está pensado para un asiento de dos plazas y los correspondientes soportes de intermitentes, piloto de freno, matrícula, etc.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para trabajar en condiciones hay que desmontar la moto hasta el último tornillo, sacar el motor y desmontar basculante y horquilla.

 

Una vez desmontada cada pieza hay que limpiarla y repasarla  para ver si está dañada.

Antes de montarla se cromará, pulirá o pintará de manera que la moto una vez acabada quede como nueva.

 

 

 

El chasis será el punto de partida una vez haya sido decapado y pintado.

 

A diferencia del resto de piezas, el chasis y basculante se pintarán con pintura en polvo, ya que este tipo de pintura se hornea a más de 250º C. y la resistencia es muy superior al de la pintura líquida.

Como contrapartida, el brillo es algo menor y se necesita una instalación industrial para pintarlo, aunque en piezas como estas merece la pena.

 

Cuando el chasis está completamente desnudo es el momento de enviarlo a decapar. El trabajo de hacerlo a mano con lija es monumental, lo mejor es dejar este trabajo a los especialistas.

Decapado de piezas.

 

En mi caso, el colín que voy a montar no es el de serie, sino un monoplaza de fibra. Esto hace necesario recortar el chasis por la parte posterior y eliminar los soportes de las tapas laterales.

Lógicamente, esto es mejor hacerlo antes del pintado para que el acabado sea perfecto y limar bien los bordes para dejar los cantos romos y evitar cortes.

 

 

 

 

 

En la vista lateral se aprecia perfectamente: Los soportes de las tapas laterales y todo el tubo a partir del último refuerzo (para no debilitar la estructura) van a desaparecer para poder adaptar el colín monoplaza de fibra de vídrio.

 

El asa de la parte trasera también pasará a mejor vida ya que el caballete central no se montará.

 

 

Aquí se ve el subchasis ya cortado con los soportes de las tapas laterales claramente visibles y los tubos ya recortados tras el travesaño que los une.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y la misma pieza una vez eliminados los soportes. Ahora toca repasar las rebabas para dejar el chasis listo para decapar y pintar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Y esta es la culpable del destrozo. Nunca hay que olvidar que el pellejo propio es muy valioso.

Siempre que se utilice una herramienta de este tipo es necesario el uso de la protección apropiada: guantes de trabajo, gafas protectoras  y protectores de oídos.

Hacer bricolaje está muy bien, pero sin dejarse la piel (y puede ser literal) en el intento.

Una nota importante: Hay dos tipos de disco para sierra radial, de corte y de desbaste. Los primeros son más finos y NUNCA han de usarse para retocar rebabas o para cualquier uso que no sea cortar de forma perpendicular a la pieza. Al ser tan finos se desgastan muy rápido y pueden romperse y salir despedidos si se desgastan por la parte central antes que por el borde.

 

Ojo con estos detalles, es muy fácil hacerse daño y estas herramientas pueden provocar heridas muy serias.

 

 

 

Así queda el chasis después de decaparlo, casi da pena pintarlo, pero en dos días el color sería un bonito rojo... óxido!!

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 El chasis una vez pintado. Ahora ya comienza la parte entretenida: montar todo lo que hemos desmontado.